El
CESPLAM, el Equipo Misionero de los Redentoristas de España nos
sentimos parte de la historia reciente y de la familia parroquial de
Ntra. Sra. De Guadalupe de La Lima, en Honduras.
Todavía
recuerdo mi llegada por primera vez a tierras americanas, allá
por el año 1991, precisamente a San Pedro Sula, en Honduras.
El motivo era participar en la Santa Misión diocesana que se
celebró entonces. Y por deseo del P. José, Sacerdote murciano,
los Redentoristas comenzamos nuestro trabajo en vuestra querida parroquia
de Ntra. Sra. De Guadalupe.
Fue aquello
el comienzo de una hermosa historia de acompañamiento mutuo en
el que hemos compartido y celebrado juntos la fe. Desde entonces el
CESPPLAM se ha hecho presente en vuestra comunidad en renovadas ocasiones.
En 1992 el equipo vuelve a La Lima a renovar la misión del año
anterior.
El CESPLAM
al pleno volvió en el 2000, Año Jubilar, y recorrió
misionando aldeas, campo, barrios, colonias y ciudad durante dos meses.
Pasados dos años desde la misión, es oportuna la renovación;
ésta es la razón de su nueva presencia el año 2002.
En el año 2003 tres misioneros se desplazan de nuevo a La Lima
para apoyar el trabajo misionero.

Al volver
la mirada hacia atrás sólo salen de mis labios palabras
de agradecimiento por la acogida que siempre nos habéis brindado.
Dar gracias por cada uno de los habitantes de La Lima y por vuestra
fe sencilla, alegra y comprometida.
La respuesta
que habéis dado siempre a la Misión ha sido estupenda.
Ha habido muy buena participación y el clima que se ha generando
ha sido de entusiasmo y de alegría. No olvido las asambleas familiares
cristianas que se iniciado en la Parroquia y que continuáis celebrando;
las celebraciones participadas y festivas en las iglesias y capillas;
los encuentros con los niños, los adolescentes y los jóvenes
y su respuesta generosa; las visitas a las miles de familias en sus
casas; la visita a los enfermos; la presencia en la radio y en la televisión…
Todos han sido momentos de gracia.
Al terminar
estas líneas quiero también mirar hacia delante. Sé
que la situación social y económica del país no
es la mejor en este momento. Ni tampoco la situación religiosa
es fácil con la presencia cada vez mayor y mejor financiada desde
el exterior de las sectas que sólo buscan dividir al pueblo cristiano,
mantener la situación de pobreza y conseguir diezmos para los
dirigentes.
Sin
embargo, me atrevo a mirar al futuro con esperanza. Y el mayor motivo
de esperanza es que Cristo Resucitado vive en medio de vosotros. Él
os va a mantener unidos en la Comunidad. Él os va a seguir dando
fuerzas para luchar por una ciudad y por un país mejor. Él
os va a lanzar a anuncias la Buena Noticia del Evangelio a quienes se
han alejado de él.
Y
para que eso sea posible empeñaos en potenciar la preparación
de Delegados de la Palabra y de Catequistas; en continuar presentes
en los barrios y aldeas mediante las asambleas familiares; en acompañar
a los grupos de jóvenes que han surgido y a los de matrimonios;
en poner en marcha grupo de formación bíblica; en consolidar
y formar el grupo de Liturgia; en potenciar el grupo de acción
social; en una mayor presencia en las escuelas y colegios. Todo esto
nos mantendrá vivos y hará de nuestra comunidad un lugar
de encuentro entre los hermanos y con el Señor, con capacidad
para la acogida y para transformar el mundo.
Doy gracias
a Dios por cada uno de vosotros, por los sacerdotes que durante años
os han acompañado y por los que van a seguir haciéndolo
en el futuro. También nosotros, los Misioneros Redentoristas
de España vamos a seguir a vuestro lado.
P.
Pedro López