Recuerdos de un "Guiri" en la Misión de los jóvenes ESPINO 2005

Me llamo Matt Anscombe. Soy Redentorista. Soy ingles y vivo en Escocia. Por lo visto soy ¡verdadero guiri! aunque ¡no lleve calcetines con chanclas! Si me conociste en El Espino, ¿Qué te opinas? ¿Es verdad?

Decidí ir a El Espino para mejorar mi castellano y para disfrutar del famoso encuentro de jóvenes. Además, quise buscar nuevas ideas que pudiera llevar a nuestra Provincia para enriquecer lo que hacemos allí.

Mi primera impresión de El Espino fue muy buena. Es un sitio chulísimo. Llegué dos días antes que los jóvenes y tuve tiempo para conocer bien al monasterio y la comunidad. Lo que me impresionó mucho fue la acogida de los acompañantes, que eran muy abiertos. También se notaba que estaban bien motivados.

Desde 30 personas que había en la acogida, de repente una invasión de 120 jóvenes y se inundó el monasterio. Los jóvenes vinieron de nuestras parroquias en Granada, Sevilla, Madrid, Mérida, Salamanca y otras ciudades de todo el país. ¡Se había comenzado Espino 2005!

Cuando miré el horario por primera vez, pensé: ¡Dios, no. Casi no hay tiempo para respirar! Sin embargo, el horario y el ritmo del día fue excelente. Me acostumbré rápidamente. Desde 08:00 hasta 24:30 cada día, siempre había algo que hacer aunque hubiera bastante tiempo para asimilar y reflexionar sobre el tema del día. Se tocaron las campanas durante el día para instarnos que había una oración o un grupo de discusión. ¡Tengo que admitir que el primer día quería estrangular al joven que tocaba las campanas por haberme despertado!

Sobre todo, el tema del encuentro fue: “¿Te estás quedando conmigo?” Jesús nos invita a quedarnos con él para que nos demos cuenta que es Él y solo Él quien puede satisfacernos en este mundo. Aunque este mundo tenga mucho que ofrecernos, tiene también el poder de engañarnos. Es importante que recordemos que es Jesús quien nos muestra el camino justo. Jesús es el camino, la verdad y la vida.

Los temas de cada día nos dieron la oportunidad de entrar más en el significado del Evangelio en nuestras vidas y la necesidad de convertirnos y hacer compromisos. Tomé parte en algunos grupos de interés y tuve la oportunidad de compartir en uno de los grupos de edad. Los dos grupos me gustaban muchísimo.

Me encantaban las Eucaristías que celebrábamos por las noches, las cuales me hicieron sentir como si estuviéramos verdaderamente unidos en Cristo. El testimonio de unidad era muy fuerte. Había un poder que casi se podía tocar. Todavía tengo una de las canciones dando vueltas en mi cabeza.

Lo que me impresionó más sobre toda la experiencia en El Espino fue el testimonio de los jóvenes por haber venido. Ellos habían elegido venir durante sus vacaciones para hacer algo que a mucha gente puede parecerle raro. Hoy en día a la mayoría de los jóvenes no les interesara la religión o la fe. La presencia en El Espino de tantos jóvenes inspirados por su fe en Cristo era su propio testimonio.

Aunque no sea tan joven (tengo 34 años), doy gracias a Dios por haberme traído a El Espino y por las experiencias que viví. Doy gracias a todos por su testimonio de fe que sigue iluminándome.

Matt Anscombe C.Ss.R