“DIOS SE ACERCA A SU PUEBLO”
Misión Popular en Abenójar
(Ciudad Real)
En estos días, que parece que ser cristiano es ir contra corriente, Abenójar se embarca en la aventura de la “Misión Popular” haciendo frente a todos los obstáculos. Todo empezó cuando un buen día al sacerdote de nuestro pueblo se le ocurrió hablarnos de la Misión Popular, palabras que al principio todos, o la mayoría, acogimos con cierto escepticismo y que, sin embargo, hoy hacemos nuestras.

Queremos compartir lo que, para nosotros, han significado estos diecisiete días; aunque probablemente no lo sepamos expresar Bien. Hemos convivido y conocido más de cerca de nuestros vecinos, abriendo nuestras casas para descubrir que nuestras vidas no son diferentes , que los problemas, inquietudes y vivencias tienen mucho en común; que todos tenemos algo que aportar y que los problemas de los demás no nos son ajenos. Hemos dialogado sobre los valores humanos y la ausencia que hay de ellos en nuestra sociedad. Hemos hablado de la familia, base fundamental para construir una sociedad más humana, contando con la participación de todos sus miembros, desde el mayor al más pequeño, y hemos visto cómo nuestros jóvenes han estado ahí, sacando un poco del tiempo que ellos creían no tener. Pero, sobre todo, estos días hemos vivido más como Iglesia de nuestro tiempo, en la que “Cristo se ha acercado a su pueblo”

En la realidad de la vida del siglo XXI, donde vivimos con prisas, reparando más en las imágenes que en las palabras, sin reflexionar en las consecuencias de nuestros actos, todos hemos sentido cómo Jesús está más cerca de nosotros. Hemos vivido de forma más intensa nuestra fe cristiana, y todo ello ha provocado en nosotros una inmensa alegría y la ilusión de continuar el camino que estos días hemos iniciado.

Esta experiencia, tan importante en nuestras vidas, ha sido sólo el comienzo de una nueva andadura, y esperaos sirva para formar la Iglesia que Cristo nos pide. Para que nos comprometamos todos más con nuestra parroquia y no nos asuste el compromiso que nos propone el salir de nuestra rutina y comodidad. Para que los más alejados se acerquen; que el Evangelio no llegue sólo a los de siempre; que nos demos cuenta que Dios y la Iglesia son necesarios en nuestras vidas y así, entre todos, construyamos una Iglesia más viva.

En estos días nuestro pueblo, Abenójar, se ha entregado a la Misión; pero nos queda mucho camino que andar y sabemos que, en esto, no estamos solos. Jesús está con nosotros y, como no, nuestro párroco y los Misioneros Redentoristas, que han hecho despertar en nosotros la fe que quizá tuviésemos algo dormida.

Gracias a ellos por esta experiencia que esperamos fructifique en nuestros corazones.

Mª del Mar y Trini