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MISIÓN EN PUERTOLLANO
(Ciudad Real)

Parroquias de San José y San Antonio de Padua
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(Del 7 al 23 de Marzo de 2013)

El 7 de marzo de 2013, jueves, se hace presente  en Puertollano parte del equipo misionero del Cesplam: los PP. Manuel Cabello, Antonio Quesada en la Parroquia de San Antonio, (4.500 habitantes)  y Juan José Ferrero y Juan Bta. Jáñez en la Parroquia de San José (7.000 habitantes aproximadamente).

Puertollano no es una ciudad fácil para la evangelización ya que parte de sus habitantes llegaron de muchos lugares en busca de trabajo: las minas de carbón y la refinería de Repsol.  Este hecho hace que no existan muchas tradiciones religiosas y populares que den identidad a la población.

La preocupación  primordial de los sacerdotes D. Antonio Morejudo y D. Pedro Antonio  Rodríguez era conseguir que todos, en cada parroquia,  se sientan comunidad; unidos en una misma terea de evangelización.  La Misión ha intentado colaborar en esta tarea por medio de las eucaristías misioneras, las celebraciones de la Palabra, los encuentro misioneros, etc. En parte se ha conseguido ya que las personas se has sentido alegres y con deseos de participar en la medida que cada uno ha podido. Entre las dos parroquias se reunieron durante la primera semana unas cuarenta asambleas familiares (la gran mayoría piensan seguir reuniéndose una vez al mes). Un número bajo en relación  a los habitantes, pero muy aceptable, teniendo en cuenta las circunstancias sociológicas de la ciudad.  

La segunda semana de misión, la semana de las celebraciones misioneras, sirvió para que todos se sintieran partícipes en una misma tarea de pertenencia a la parroquia y su misión de seguir evangelizando a sus vecinos.

Dos circunstancias importantes se dieron durante la misión: la elección del Papa Francisco, presentando desde el principio una “nueva forma” de actuar como papa, y por otro lado la circunstancia de que la fiesta de San José, titular de una de las parroquias, coincidiese en los días de la misión. Hubo fiesta.

El colegio de San José fue un lugar privilegiado para el encuentro misionero gracias a la presencia, la segunda semana de misión, de los postulantes redentoristas Guillermo, Carlos y  Álvaro. Durante cinco días, en jornada de mañana de convivencia, animaron a los alumnos por medio de reflexiones, dinámicas y la celebración de la eucaristía.

El viernes anterior al Domingo de Ramos se tuvo un Vía Crucis interparroquial acompañando al paso de Ntra. Sra. de la Piedad. Un buen número de personas  participaron en las reflexiones sobre las 14 estaciones, saliendo del templo de San Antonio y terminando en San José.

La celebración final de la Misión sirvió para afianzar, en muchos feligreses, su compromiso cristiano parroquial hacia tantas familias que lo necesitan.

P. Juan Bautista Jáñez

EXPERIENCIA DE LOS POSTULANTES REDENTORISTAS EN LA MISIÓN DE PUERTOLLANO (Guillermo, Álvaro y Carlos)

Han pasado ya siete meses desde que los tres nos embarcamos en esta apasionante aventura del Postulantado. Si bien este tiempo ha supuesto para nosotros todo un periodo de descubrimiento, de felicidad y de acercamiento a Dios, la misión en Puertollano no ha sido para menos. La verdad es que sólo hemos estado una semana; sin embargo, ha sido intensa, productiva y, por supuesto, ha estado cargada de anécdotas, impresiones y emociones que intentamos resumir en estas breves líneas:

Estos días han traído consigo una ruptura con la dinámica que llevamos en el barrio de Nazaret (Valencia). Un cambio de aires, un nuevo lugar, nuevos compañeros y personas con las que compartir una ingente cantidad de experiencias. Hemos trabajado con niños (en convivencias de reflexión cuaresmal en colegios), con jóvenes, adultos, mayores (en asambleas y celebraciones), con párrocos, laicos...; en definitiva, con todo tipo de personas a las que acercar y presentar, desde una nueva perspectiva, el Evangelio, la alegría de la fe y el amor que el Señor nos profesa.

Esta primera misión nos ha dejado un buen sabor de boca. Ha sido toda una vivencia que nos ha servido para afianzar nuestra vocación, para experimentar en primera persona el carisma redentorista, el carisma misionero que San Alfonso legó a la Congregación, el carisma que tanto nos atrajo y que hemos decidido seguir. Los tres esperamos que ésta sea una de muchas y que el CESPLAM vuelva a contar pronto con nuestra predisposición, presencia y colaboración.

Carlos

Visitando la casa de San Juan de Ávila en Almodóvar de Calatrava

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