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SEGUNDA ETAPA
(18 de febrero al 6 de marzo de 2010)

Parroquias de María Mediadora, San Juan de Ribera y Ntra. Sra. de Lourdes.

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LA "REVOLUCIÓN" MISIONERA LLEGA A SALAMANCA
por Miguel Ángel Moreno. Misionero laico.

  • Miguel Ángel Moreno en el Boletín diocesano de Salamanca leer leer
  • Miguel Ángel Moreno en COPE Salamanca

 

ECOS DE LA MISIÓN
por D. Domingo. Párroco de la parroquia Mª Mediadora.

Todavía se respira en los distintos ambientes de nuestra Parroquia el buen olor de los diversos actos de la reciente Misión, que ha tenido lugar en nuestra comunidad desde el 18 de febrero hasta el 6 de marzo. Señalo principalmente los comentarios de los dueños de hogares; los lectores y los que han acogido en sus domicilios a los misioneros durante su estancia entre nosotros.

Dueño de hogar de Asamblea Familiar: "Me he sentido con gran satisfacción al acoger en mi casa a un grupo numeroso de amigos y conocidos para dialogar sobre temas transcendentales de nuestra vida. Hemos hablado sobre Dios, la familia, el trabajo, las relaciones padres-hijos, la fe, etc. En un clima de libertad y amistad".

Lector-animador de Asambleas Familiares: "He aprendido de todos un estilo nuevo de conectar con las verdades de nuestra fe dentro del hogar donde se vive lo cotidiano de la vida. Hemos hablado con libertad, con respeto, con interrogantes, sin dejar de valorar las opiniones de ninguno de los presentes. Una experiencia digna de repetir y de transmitir a los más reacios. Me siento llena de ánimo y con deseos de seguir en la brecha".

Hogar de acogida de un misionero: "Nunca habíamos tenido la oportunidad de tratar tan de cerca un sacerdote en nuestro propio hogar.

Maravillosa la experiencia porque ha llenado de paz, sosiego y naturalidad estos días y nos ha parecido que era un miembro más de la familia.

Sentimos ahora la nostalgia de su marcha. Dios ha visitado nuestro hogar y le damos gracias de todo corazón".

Dueño de hogar que invitó a comer a los misioneros: "Abrimos la mesa grande y sentimos todos los de casa una gran alegría por el ambiente de fiesta y de fraternidad que reinó durante la comida. Me parecía una "eucaristía doméstica". No olvidaré fácilmente este día y los lazos de amistad en el Señor que han marcado esta experiencia".

Podía seguir escuchando más testimonios de quienes han estado más implicados en esta misma dinámica...

La Misión Parroquial terminó felizmente el sábado, día 6, con la presencia del Sr. Vicario General, D. Florentino Gutiérrez, que presidió la Eucaristía de acción de gracias.

La despedida fue muy emotiva y desde aquí damos las gracias a los Padres misioneros Juan Antonio y Juan Bautista, y a los jóvenes laicos Sara, Miguel, Damián y Antonio.

D. Domingo

MISIÓN EN LA PARROQUIA DE Mª MEDIADORA
por Juan Antonio G. Terrón. CSsR

La Parroquia de Mª Mediadora tiene una historia joven. Comienza poco después del Concilio Vaticano II del que toma su titularidad (cf LG 62). Forma parte del Monasterio de la Visitación de las Religiosas Salesas. El templo actual fue cedido por el Monasterio a la diócesis de Salamanca en 1968.

Hace unos años un grupo de párrocos, con inquietud misionera y pastoral, comienza a valorar la conveniencia de la Misión Parroquial Renovada. Hoy esta inquietud es ya realidad en cinco parroquias de la ciudad: S. Juan de Bardalos y S. Marcos, del Arciprestazgo de S. Martín. Y S. Juan de Ribera, Ntra. Sra. de Lourdes y Mª Mediadora, del Arciprestazgo de Sta. Teresa.

La Misión en la parroquia de Mª Mediadora ha sido un verdadero acontecimiento de gracia para la parroquia y para los misioneros. En la primera semana abrieron sus casas 23 familias para las AFC. En ellas se dialogaron temas de interés y actualidad, en un clima y convivencia agradables.

Sara Abalo y Miguel Ángel Moreno, misioneros laicos de nuestra parroquia de S. Gerardo de Madrid, visitaron Asambleas y Colegios cercanos. Tuvieron encuentros con niños de la catequesis parroquial, grupo de “Fe y Luz” y “Amigos de Jesús”. Su sencillez y buen hacer misionero han dejado un grato recuerdo en la Parroquia. También Antonio e Inma, un matrimonio de la Parroquia del P. Socorro de Madrid, que nos acompañaron unos días.

En la segunda semana se tuvieron celebraciones misioneras y encuentros con los distintos grupos parroquiales. El P. Juan Bautista y yo tuvimos la suerte de contar con la colaboración de Damián María Montes (CSsR) y Antonio Yrizar, misionero laico de la parroquia del Perpetuo Socorro de Madrid. Su trabajo se centró en los colegios, catequesis parroquial y los jóvenes con quienes contactaron a través de la redes sociales de internet, cine... Encomiable su esfuerzo e inquietud misionera.

Entre las muchas cosas positivas de esta misión es necesario destacar, en primer lugar, el trabajo desarrollado en la pre-misión, el celo pastoral, el interés y el apoyo de los dos párrocos D. Domingo Martín y D. Jesús Jiménez. Sin ellos la misión habría sido imposible.

La disponibilidad de la Comunidad de Religiosas Salesas y su participación en la Eucaristía y celebraciones de la tarde. El trabajo de los laicos en la pre-misión y desarrollo de la Misión.

La presencia de los Vicarios de Pastoral D. Tomás Durán y del Vicario General de la Diócesis D. Florentino Gutiérrez, que presidió la celebración final de esta primera etapa de la Misión, es la confirmación de que la acción misionera extraordinaria de la Iglesia no sólo es buena, también necesaria en nuestro tiempo.

La siembra ha sido bien regada por la lluvia abundante de estos días y, sobre todo, por la oración de muchos religiosos, religiosas y laicos. Ponemos en manos de María Mediadora la Misión para que su fruto sea copioso y duradero.

P. Juan Antonio G. Terrón, CSsR

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PRIMERA ETAPA
(28 de enero al 13 de febrero de 2010)

Parroquias de San Marcos y San Juan Bautista.

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SALAMANCA, PAÍS DE MISIÓN
por el P. Arsenio. CSsR

Hace unos pocos días que finalizó la primera etapa de la misión en Salamanca capital (del 28 de Enero al 14 de Febrero). Y es el momento, ahora que se “apaciguan las aguas”, de escribir unas letras para todos. Quiero que sean  letras vivas, que no se queden en los  números.

Los datos son estos que siguen. Dos parroquias, de las seis que misionaremos hasta el  27 de Marzo. Dos parroquias, San Juan  Bautista y Santa María del Monte Carmelo más la de San Marcos. Tres templos cargados de siglos y de fe. Dos parroquias, que se convirtieron desde hace 8 meses, en parroquias misioneras, donde párrocos y fieles y misioneros, han trabajado conjuntamente,  “todos  a una”  para la misión.

En San Juan se visitaron más de dos mil hogares y en San Marcos más de tres mil. Fue una labor lenta, apasionante y no exenta de sinsabores. Pero así es la propuesta religiosa en España: dura, complicada. Pero éste es el nuevo estilo de misión que proponía Juan Pablo II en Haití: “nueva en su ardor, en sus métodos, en su expresión”

Los testimonios que vienen a continuación resumen perfectamente lo vivido en esta primera etapa de misión. Son los testimonios y vivencias expresadas en  la evaluación del sábado, 6 de Febrero, en plena misión.

  • Primero una visitadora, María José Cuchi: “La experiencia de visitar hogares ha sido altamente gratificante. Del miedo inicial hemos pasado  a la alegría de sentiros misioneros. Algunas casas no se abrían, algunas puertas se cerraban de golpe, pero la mayoría nos escuchaban y no pocas nos daban las gracias y se extrañaban de que los católicos saliésemos a evangelizar. Pero todo es cuestión de lanzarse. Hemos cogido el toro por los cuernos y hemos salidos victoriosos del envite…”
  • Y otra, que no sé su nombre: “Yo me he sentido elegida y enviada. Me rechazaron y me aceptaron. Destaco la satisfacción que tengo de ser enviada de la Iglesia y de mi parroquia en concreto. Me he fiado de Dios y todo ha sido más llevadero. Además nuestro párroco ha estado siempre apoyando y visitando las casas también. Nunca me he sentido sola…”
  • Ahora, José María Miñambres, que  ya preparó, con los de entonces estudiantes redentoristas, la misión universitaria: “Lo primero que yo destaco es la corresponsabilidad entre todos los sacerdotes del arciprestazgo. Todos  nos hemos lanzado a esta aventura misionera y todos nos  apoyamos en las dificultades. A mí en concreto, la misión me ha dado un profundo  conocimiento de mi parroquia. . Surgió primero, un equipo coordinador de la misión, fresco y sin los vicios parroquiales. Luego visité con los demás, las casas y he visto rescoldo de fe en los mayores y frialdad en las generaciones jóvenes. He visto, con dolor, que los “buenos de siempre” se han retirado; no han creído ni en la misión ni en el párroco. Pero he visto surgir un segundo frente de personas, nuevas y con muchas ganas de trabajar… En resumen: esta misión es una interpelación a trabajar juntos”
  • Le toca el turno a Jesús, que es dueño de hogar, visitador, director de instituto y animador de una de las asambleas: “De las preguntas y dudas he pasado al trabajo y a la confianza. La misión es un acto de fe. También es un proceso largo, de trabajo y oración. Lo más gratificante para mí, ha sido la labor conjunta de párrocos, laicos y misioneros. Nunca me he sentido abandonado. La misión ha posibilitado un encuentro entre vecinos y entre creyentes. Y en mí ha suscitado un espíritu misionero. ¡Esto sí que es hacer apostolado!”
  • Otra vez la Cuchi, coordinadora: “Yo tengo fichados a un montón de personas. Han participado en las asambleas, gente de todo tipo: gente sencilla, catedráticos, abogados, médicos… Las asambleas han sido un verdadero encuentro de fe y de cultura, que se prolongaba en la calle. Hemos pasado de vecinos que sólo se saludaban a grupos de vida y de fe… He disfrutado de la misión”
  • Otro cura, Fernando, de la parroquia de san Marcos: “Lo mejor ha sido el trabajo conjunto de los sacerdotes de las parroquias en misión. Todos los grupos de la parroquia han estado en estado de misión. Ha aparecido gente nueva que se ha puesto al servicio de la parroquia. Los “de antes” se han mantenido a la expectativa y recelosos, que ni siquiera han ofrecido su casa. Pero los desconocidos o no habituales se han volcado. Ha sido una “agitación parroquial”. Sólo he tenido un rechazo frontal y en cambio me han sucedido vivencias muy hermosas. Había espíritu misionero en la parroquia. Había “agitación parroquial”. Estoy feliz y agradecido”
  • Un anónimo: “Con extrañeza y satisfacción he de reconocer que me gusta este método de hacer misión. Los temas son sencillos y profundos a la vez. Respetan el ritmo de cada grupo y he visto mucha alegría y deseos de continuar en misión. La casa se ha convertido en una Iglesia de verdad. Yo mismo abandoné la Iglesia y fue un caos en mi vida; un rompecabezas que me ha costado recomponer. Yo no sabía transmitir  la fe a mis hijos, porque no la vivía. Pero todo está cambiando y esta misión me está ayudando a este cambió.

Bueno, “el que tenga oídos para oír, que oiga”. Después de esto, don Tomás, el vicario de pastoral de la diócesis de Salamanca, nos dio las gracias a los misioneros redentoristas, a los laicos y a los  párrocos. Y nos animó a seguir presentando a Jesús “en un mundo  que ni nos teme ni nos necesita” Así dijo. Este es el gran reto: presentar la fe como buena noticia, sin forzar y sin condenar. Esto lo digo yo. El reto y la novedad  consiste en “proponer una nueva síntesis creativa entre el evangelio y la vida”, aquí en España, que es país de misión.

P. Arsenio. CSsR