MISIÓN POPULAR

EN SOLANA DE LOS BARROS
(Badajoz)

Del 15 de Noviembre al 1 Diciembre de 2007

MISIÓN EN TIERRAS DE BARROS

Solana de los Barros es tierra de aceite, buen vino y mejor gente. Población situada a 12 Kms. de Almendralejo y camino de Badajoz. El párroco del lugar es D. Francisco.

Participamos los misioneros Francisco Javier Recio y yo en la 1ª semana de la misión.  Las gente se acordaban de la Misión dada por los PP. Claretianos hace 14 años y cómo acudían a las celebraciones y reuniones.  En 14 años ha cambiado mucho la sociedad española en lo que se refiere a la práctica religiosa. Por eso ahora ha sido necesario visitar muchas casas para lograr que 19 se abrieran generosamente como hogares de acogida para las asambleas familiares.

El pueblo llevaba tiempo esperando el agua del cielo... y se hizo presente en la misión.  La lluvia es un regalo de Dios;  pero el "horario de lluvia" lo debía poner el “diablo” ya que entre 5 y media y 8 de la tarde era cuando más llovía. Es el horario preferido para las reuniones familiares. Y es que en tierras de secano al agua se le tiene respeto y eso impidió que muchas personas de buena voluntad pudieran asistir.  A pesar de todo se reunieron en amena compañía. Dialogaban entre velas y linternas ya que esta zona tiene la originalidad  de que la lluvia y la electricidad son incompatibles. Viene la lluvia y se va la electricidad.

En la 2ª semana de misión el P. Frco. Javier inició la misión en Retamar. Pequeña parroquia también atendida por D. Francisco. Retamar es una pequeña aldea que vivió intensamente su semana de misión. El P. Alberto Eseberri se incorporó a Solana para las celebraciones misioneras y reuniones con jóvenes y adolescente. 

La Misión no fue de grandes masas, pero los que participaron la vivieron con alegría, ilusión y esperanza queriendo reanimar así las tareas parroquiales.

Las celebraciones, tan símbolicas, ayudaron a los fieles a vivir de un modo más participativo la liturgia.

Todas las asambleas familiares se comprometieron a  continuar las reuniones mensuales y  hacer más participativas las Eucaristías con el canto, nuevos lectores...   La comunidad parroquial se sintió renovada y preparada  para el Adviento que comenzó, precisamente, con la celebración final de la misión.

Los misioneros agradecemos a D. Francisco, el párroco, y sus fieles la acogida dispensada.

Gracias, Señor, por que una vez más nos has permitido compatir nuestra vida y nuestra fe con hombres y mujeres de buena voluntad. .  

P. Juan Bautista Jáñez